Psicóloga de adolescentes en Viladecans sobre comunicación entre adolescentes, familias e inteligencia artificial
¿Los adolescentes hablan más con la IA que con sus padres? | Psicología Viladecans
Psicóloga de adolescentes en Viladecans sobre comunicación entre adolescentes, familias e inteligencia artificial

Durante los últimos meses, hay una pregunta que aparece cada vez con más frecuencia en consulta: ¿por qué mi hijo o mi hija le cuenta cosas a la inteligencia artificial que no me cuenta a mí?

Como psicóloga que acompaña a adolescentes y familias, entiendo perfectamente la preocupación que hay detrás de esta pregunta. Cuando una madre o un padre descubre que su adolescente conversa con ChatGPT u otras herramientas de inteligencia artificial sobre sus emociones, sus relaciones, sus inseguridades o incluso sus problemas familiares, es fácil sentir miedo.

“¿Ya no confía en mí?”

“¿Por qué se lo cuenta a una máquina y no a mí?”

“¿Y si la IA le está aconsejando mal?”

Son preguntas comprensibles. Pero, desde mi experiencia profesional, creo que necesitamos hacer una pausa antes de interpretar estas conversaciones como una pérdida de confianza.

Quizá estamos ante algo más complejo.

La IA no sustituye a los padres: ofrece algo que a veces cuesta encontrar

Cuando hablo con adolescentes en consulta, observo algo que se repite: hablar no siempre significa sentirse preparado para ser escuchado por otra persona.

Contarle algo a una madre o a un padre implica exponerse. Hay una mirada, una reacción, una historia compartida y, en ocasiones, miedo a decepcionar, preocupar o recibir un consejo que no se ha pedido.

En cambio, escribir delante de una pantalla puede sentirse mucho más sencillo.

No hay silencios incómodos. No hay que mirar a nadie a los ojos. Se puede borrar un mensaje antes de enviarlo. Se puede preguntar a cualquier hora y sobre prácticamente cualquier tema.

Para un adolescente que todavía está aprendiendo a poner nombre a lo que siente, esa distancia puede resultar tranquilizadora.

Por eso, como psicóloga de adolescentes en Viladecans, cuando una familia me pregunta por la comunicación entre su hijo o hija y la IA, intento que no nos quedemos únicamente en “¿qué le está contando?”. También considero importante preguntarnos: “¿qué encuentra ahí que necesita?”

Y esa pregunta puede abrir una conversación mucho más interesante.

¿Qué buscan cuando hablan con una inteligencia artificial?

No todos los adolescentes utilizan la IA de la misma manera. Algunas personas jóvenes la emplean para resolver dudas académicas, otras para entretenerse y otras para ordenar pensamientos que todavía no saben cómo explicar.

A veces buscan simplemente una primera respuesta.

Otras veces necesitan sentirse comprendidas.

Y en ocasiones necesitan preguntar algo que les da vergüenza verbalizar ante alguien conocido.

“¿Es normal que me sienta así?”

“¿Por qué me pongo tan nervioso cuando tengo que hablar delante de la clase?”

“¿Cómo sé si mi pareja me quiere?”

“¿Por qué me enfado tanto con mis padres?”

Son preguntas que forman parte del proceso de crecer.

Desde mi experiencia como psicóloga de adolescentes en Viladecans, considero especialmente importante no ridiculizar estas conversaciones ni responder desde el miedo. Si un adolescente percibe que hablar de IA provoca inmediatamente un interrogatorio, probablemente aprenderá a ocultarlo.

Y entonces habremos perdido una oportunidad.

La clave no es competir con la IA, sino cuidar el vínculo

A veces los adultos podemos caer, sin querer, en una especie de competición:

“Yo soy tu madre, no una máquina.”

“Si tienes un problema, tienes que hablar conmigo.”

“¿Cómo vas a confiar en una inteligencia artificial?”

Entiendo perfectamente de dónde nace esta reacción. Sin embargo, creo que puede ser más útil cambiar el enfoque.

No necesitamos competir con la IA. Necesitamos construir un espacio en el que nuestro hijo o hija quiera volver a nosotros.

La comunicación familiar no se construye únicamente cuando existe un problema. Se construye mucho antes: cuando preguntamos sin invadir, cuando escuchamos sin interrumpir, cuando respetamos un silencio y cuando demostramos que una conversación difícil no va a destruir el vínculo.

Como psicóloga de adolescentes en Viladecans, veo con frecuencia que la comunicación mejora cuando los adultos dejamos de intentar solucionar inmediatamente aquello que el adolescente nos cuenta.

A veces necesitan consejo.

Pero otras veces solo necesitan poder decir:

“Esto me está pasando.”

Y escuchar:

“Estoy aquí. Cuéntame.”

Escuchar antes de corregir

Una de las cosas que más trabajo en consulta con las familias es precisamente esta: aprender a escuchar sin convertir cada conversación en una oportunidad educativa.

Cuando un adolescente dice que se siente solo, quizá no necesita escuchar inmediatamente que “tiene muchos amigos”.

Cuando cuenta que está preocupado por su cuerpo, quizá no necesita que le respondamos “pero si estás estupendo/a”.

Cuando explica que ha discutido con alguien, quizá no necesita que le digamos “ya te lo advertí”.

Aunque nuestras intenciones sean buenas, algunas respuestas pueden cerrar la puerta.

Por eso recomiendo algo sencillo: antes de responder, intentar comprender.

“¿Quieres que te escuche o quieres que pensemos juntos qué hacer?”

Esta pregunta aparentemente pequeña puede cambiar mucho una conversación.

Le devuelve al adolescente cierto control y, al mismo tiempo, le transmite que estamos disponibles.

¿Debemos preocuparnos si habla mucho con la IA?

No necesariamente.

El uso de inteligencia artificial, por sí mismo, no significa que exista un problema emocional o familiar. Lo importante es observar para qué se utiliza y qué lugar está ocupando en la vida del adolescente.

Podemos prestar atención si la IA se convierte en la única fuente de apoyo emocional, si el adolescente deja progresivamente de relacionarse con personas de su entorno, si busca respuestas constantes para tomar cualquier decisión o si utiliza estas herramientas para abordar situaciones especialmente delicadas sin contar con una persona adulta de confianza.

También debemos recordar algo fundamental: una IA puede ofrecer información y conversación, pero no sustituye el acompañamiento humano ni la intervención de una profesional de la salud mental cuando esta es necesaria.

La adolescencia necesita tecnología, pero también necesita presencia.

Necesita autonomía, pero también límites.

Necesita privacidad, pero también adultos disponibles.

Y, sobre todo, necesita vínculos seguros.

Quizá la pregunta no sea “¿por qué se lo cuenta a la IA?

Cuando una familia llega preocupada a consulta porque su hijo o hija habla más con una IA que con sus padres, a menudo empezamos por esa pregunta.

Pero poco a poco intento llevar la mirada hacia otra:

“¿Qué podemos hacer para que vuelva a sentirse seguro/a hablando con nosotros?”

No se trata de exigir confianza.

La confianza no funciona como una obligación.

Se cultiva.

Se construye en las pequeñas conversaciones del día a día, en el modo en que reaccionamos cuando nos cuentan algo que no nos gusta, en nuestra capacidad para pedir perdón y también en el respeto por su intimidad.

Como psicóloga de adolescentes en Viladecans, creo que la comunicación familiar no tiene que ser perfecta. De hecho, ninguna relación familiar lo es.

Lo importante es que exista la posibilidad de volver a intentarlo.

Un espacio donde no haya que tener todas las respuestas

A veces, cuando acompañamos a un adolescente, no necesitamos encontrar inmediatamente la solución.

Necesitamos ofrecer un lugar tranquilo donde pueda ordenar lo que piensa, reconocer lo que siente y descubrir poco a poco qué necesita.

En consulta, mi objetivo no es sustituir a la familia, sino acompañar al adolescente y ayudar a mejorar los puentes de comunicación que existen a su alrededor.

Porque detrás de una persona joven que se encierra en su habitación, responde “no sé” o prefiere escribirle a una IA, puede haber muchas realidades diferentes.

Puede haber vergüenza.

Puede haber miedo.

Puede haber necesidad de autonomía.

Puede haber dificultad para expresar emociones.

O simplemente puede estar atravesando una etapa en la que necesita encontrar su propia manera de entenderse.

Por eso, como psicóloga de adolescentes en Viladecans, considero que acompañar esta realidad requiere menos alarma y más curiosidad, menos juicio y más escucha.

Quizá no podamos evitar que nuestros hijos e hijas hablen con una inteligencia artificial.

Pero sí podemos procurar que sepan que, cuando necesiten una persona, también pueden encontrarnos a nosotros.

Si sientes que la comunicación con tu hijo o hija se ha vuelto difícil, podemos trabajarlo juntos

Si notas que últimamente cuesta hablar en casa, que tu hijo o hija se distancia, que las conversaciones terminan en discusiones o que ya no sabes cómo acercarte sin que sienta que invades su espacio, no tienes por qué afrontar esta situación en soledad.

En PsicoVila, en Viladecans, puedo acompañaros a comprender qué está ocurriendo y a encontrar nuevas formas de comunicación que permitan recuperar poco a poco la confianza y la conexión.

No hace falta esperar a que exista un problema grave para pedir ayuda.

A veces, simplemente necesitamos un espacio tranquilo para parar, mirar qué está pasando y aprender a relacionarnos de otra manera.

Si sientes que ha llegado ese momento, te invito a pedir cita y dar juntos ese primer paso.

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El estilo de trabajo de Selene

Conoce a Selene

Selene Cabello Gonzalez, Psicóloga General Sanitaria nº36174

Soy Selene Cabello González, psicóloga especializada en el ámbito infanto-juvenil.

Soy graduada en Psicología y tengo el Máster en Psicología General Sanitaria.

A lo largo de mi trayectoria, he complementado mi formación con cursos especializados en acompañamiento en procesos de duelo, intervención en Trastorno del Espectro Autista (TEA), mindfulness y neuroliderazgo. Estas áreas me ayudan a tener una mirada amplia e integradora, adaptando cada intervención a las necesidades específicas de cada persona.

He realizado prácticas en el ámbito de la psicología clínica en el CSMA y en el CSMIJ, lo que me ha permitido trabajar con diferentes perfiles y etapas vitales, especialmente en infancia y adolescencia, así como en el acompañamiento a familias.

En mi forma de trabajar priorizo crear un espacio seguro, cercano y de confianza, donde la persona pueda expresarse sin juicio. Entiendo la terapia como un proceso compartido, en el que acompaño desde la escucha activa, el respeto y la validación emocional. Me gusta adaptar las herramientas a cada caso, combinando enfoques basados en la evidencia con recursos prácticos que faciliten cambios reales en el día a día.

Mi objetivo es acompañar a cada persona en su proceso, respetando su ritmo y potenciando sus propios recursos para favorecer su bienestar emocional.