La función del juego en la resolución de conflictos | Psicología Viladecans

La función del juego en la resolución de conflictos | Psicología Viladecans

La función del juego en la resolución de conflictos | Psicología Viladecans
Psicóloga infantil realizando una sesión de juego terapéutico con un niño en PsicoVila, Viladecans, utilizando el juego para favorecer la resolución de conflictos y el desarrollo emocional.

A lo largo de mi trayectoria como psicóloga infantil en PsicoVila, en Viladecans, he comprobado que muchas de las conversaciones más importantes con un niño o una niña no ocurren a través de las palabras, sino mediante el juego. Mientras las personas adultas solemos comunicarnos hablando, la infancia encuentra en el juego su lenguaje más natural.

Con frecuencia, las familias llegan a consulta preocupadas porque sus hijos o hijas discuten constantemente con sus hermanos, tienen dificultades para relacionarse con otros niños y niñas o reaccionan con enfados intensos ante situaciones cotidianas. Es habitual pensar que necesitan aprender normas o recibir más explicaciones. Sin embargo, muchas veces lo que realmente necesitan es un espacio seguro donde experimentar, comprender y practicar nuevas formas de resolver los conflictos.

Desde mi experiencia trabajando con el juego como herramienta de resolución conflictos Viladecans, observo cada día cómo una actividad aparentemente sencilla puede convertirse en una poderosa herramienta para desarrollar habilidades emocionales, sociales y comunicativas que acompañarán a la persona durante toda su vida.

El juego es el idioma natural de la infancia

Cuando un niño o una niña juega, no solo se está entreteniendo. Está explorando el mundo, comprendiendo sus emociones, dando sentido a lo que vive y ensayando diferentes maneras de actuar.

En consulta utilizo distintos tipos de juegos adaptados a cada edad y necesidad. Algunos favorecen la expresión emocional, otros trabajan la cooperación y otros permiten representar situaciones difíciles que todavía no saben explicar con palabras.

Muchas veces, mientras una familia me comenta que su hijo o hija «nunca habla de lo que siente», durante una sesión de juego aparecen de forma espontánea los miedos, la tristeza, los celos o la frustración. El juego elimina la presión de tener que encontrar las palabras adecuadas y permite que las emociones aparezcan de una forma mucho más natural.

Precisamente por eso, cuando trabajo la resolución de conflictos a través del juego en Viladecans, no me centro únicamente en solucionar un problema puntual, sino en enseñar habilidades que les permitan afrontar futuros conflictos con mayor seguridad.

Resolver conflictos también se aprende

Nadie nace sabiendo negociar, pedir perdón, esperar un turno o expresar un enfado sin hacer daño. Son habilidades que se aprenden poco a poco y que necesitan práctica.

A menudo esperamos que un niño o una niña sepa gestionar situaciones que incluso para muchos adultos siguen siendo difíciles.

Cuando utilizo el juego durante las sesiones, les ofrezco la posibilidad de practicar estas situaciones en un entorno seguro. Si algo no sale bien, simplemente volvemos a intentarlo. No hay castigos, ni juicios, ni miedo al error.

Durante una partida pueden aprender a:

  • Esperar su turno.
  • Tolerar perder.
  • Pedir ayuda cuando la necesitan.
  • Negociar normas.
  • Buscar soluciones alternativas.
  • Escuchar el punto de vista de otra persona.
  • Regular la frustración antes de reaccionar impulsivamente.

Todo este aprendizaje se produce casi sin darse cuenta. Mientras disfrutan jugando, su cerebro está creando nuevas formas de afrontar los conflictos cotidianos.

Por eso considero que el trabajo basado en el juego para la resolución de conflictos en Viladecans resulta especialmente eficaz para desarrollar competencias sociales desde edades muy tempranas.

El conflicto no es el enemigo

Hay una idea que me gusta transmitir a las familias desde la primera sesión: los conflictos no son algo negativo.

Discutir, enfadarse o pensar diferente forma parte del desarrollo. Lo importante no es evitar los conflictos, sino aprender a gestionarlos de manera saludable.

Cuando un niño o una niña descubre que puede expresar un desacuerdo sin gritar, pegar o bloquearse, está desarrollando una competencia que le acompañará durante toda su vida.

En consulta trabajamos precisamente eso: transformar el conflicto en una oportunidad de aprendizaje.

El juego facilita este proceso porque reduce la tensión emocional. Al sentirse relajados, el cerebro está mucho más preparado para reflexionar, probar alternativas y aceptar nuevas formas de actuar.

Es precisamente en ese contexto donde la el juego como herramienta de resolución de conflictos en Viladecans adquiere todo su sentido terapéutico, permitiendo que el aprendizaje sea significativo y duradero.

Cada juego tiene un objetivo terapéutico

Una de las preguntas que más escucho es:

«¿Solo habéis estado jugando?»

La respuesta siempre es la misma: sí, hemos jugado… pero con un objetivo muy concreto.

Detrás de cada actividad existe una planificación terapéutica basada en las necesidades individuales del niño o la niña.

Un juego cooperativo puede estar trabajando la comunicación.

Un juego simbólico puede ayudar a expresar emociones difíciles.

Un juego de construcción puede desarrollar la planificación y la flexibilidad cognitiva.

Un juego de normas puede mejorar el autocontrol y la tolerancia a la frustración.

Aunque desde fuera parezca simplemente diversión, cada sesión está cuidadosamente diseñada para favorecer el desarrollo emocional, cognitivo y social.

Esta forma de trabajar la resolución de conflictos en Viladecans a través del juego permite que el aprendizaje resulte mucho más motivador que una explicación tradicional.

El papel de las familias también es fundamental

El trabajo terapéutico no termina cuando finaliza la sesión.

Siempre dedico tiempo a orientar a madres, padres y cuidadores sobre cómo pueden favorecer estas habilidades en casa.

No es necesario comprar materiales específicos ni preparar actividades complejas. Muchas veces basta con reservar un rato para jugar juntos.

Durante esos momentos aparecen pequeñas situaciones cotidianas que ofrecen oportunidades maravillosas para enseñar empatía, cooperación, paciencia y resolución de problemas.

Cuando una familia acompaña sin juzgar, valida las emociones y ayuda a buscar soluciones en lugar de imponerlas, el aprendizaje se multiplica.

He visto cómo pequeños cambios en la manera de jugar en casa generan mejoras muy importantes en la convivencia familiar.

Por eso considero que el juego como herramienta de resolución de conflictos en Viladecans no solo ocurre dentro de la consulta, sino que continúa en el hogar, en el colegio y en cualquier espacio donde las personas adultas acompañan desde el respeto.

Un espacio seguro donde crecer emocionalmente

Cada niño y cada niña tiene su propio ritmo.

Algunos necesitan más tiempo para confiar.

Otros expresan enseguida todo lo que sienten.

Algunos llegan con mucha ansiedad.

Otros esconden sus emociones detrás del enfado.

Como psicóloga infantil, mi objetivo nunca es cambiar quiénes son, sino ofrecerles un espacio donde puedan sentirse comprendidos, seguros y capaces de desarrollar nuevas herramientas para afrontar las dificultades del día a día.

El juego crea ese espacio de calma donde las emociones pueden aparecer sin miedo y donde cada pequeño avance tiene un enorme valor.

Esa es la razón por la que sigo confiando plenamente en el juego como una de las herramientas terapéuticas de resolución de conflictos más valiosas en Viladecans para acompañar el desarrollo emocional infantil.

Si crees que tu hijo o hija necesita ayuda, estaré encantada de acompañaros

Si notas que tu hijo o hija tiene dificultades para gestionar los enfados, resolver conflictos con otras personas, expresar sus emociones o relacionarse con su entorno, pedir ayuda puede ser el primer paso para favorecer un cambio positivo.

En PsicoVila, en Viladecans, ofrezco un espacio tranquilo, cercano y adaptado a las necesidades de cada niño, niña y familia. A través del juego, la escucha y un acompañamiento respetuoso, trabajaremos juntos para potenciar sus recursos emocionales y sociales, siempre respetando su ritmo y su manera de entender el mundo.

Si deseas conocer cómo puedo ayudaros, estaré encantada de acompañaros en este proceso. Puedes agendar una primera cita y valorar, sin compromiso, cuál es la mejor forma de iniciar este camino hacia un mayor bienestar emocional.

RESERVAS: https://app.lapsula.com/book/PSICOVILA

☎️ +34 930 47 40 26

📧 info@psicologoviladecans.es

📌 Carrer de Sant Marià, 92, DESPACHO 2. 08840 Viladecans, Barcelona.

El estilo de trabajo de Selene

Conoce a Selene

Selene Cabello Gonzalez, Psicóloga General Sanitaria nº36174

Soy Selene Cabello González, psicóloga especializada en el ámbito infanto-juvenil.

Soy graduada en Psicología y tengo el Máster en Psicología General Sanitaria.

A lo largo de mi trayectoria, he complementado mi formación con cursos especializados en acompañamiento en procesos de duelo, intervención en Trastorno del Espectro Autista (TEA), mindfulness y neuroliderazgo. Estas áreas me ayudan a tener una mirada amplia e integradora, adaptando cada intervención a las necesidades específicas de cada persona.

He realizado prácticas en el ámbito de la psicología clínica en el CSMA y en el CSMIJ, lo que me ha permitido trabajar con diferentes perfiles y etapas vitales, especialmente en infancia y adolescencia, así como en el acompañamiento a familias.

En mi forma de trabajar priorizo crear un espacio seguro, cercano y de confianza, donde la persona pueda expresarse sin juicio. Entiendo la terapia como un proceso compartido, en el que acompaño desde la escucha activa, el respeto y la validación emocional. Me gusta adaptar las herramientas a cada caso, combinando enfoques basados en la evidencia con recursos prácticos que faciliten cambios reales en el día a día.

Mi objetivo es acompañar a cada persona en su proceso, respetando su ritmo y potenciando sus propios recursos para favorecer su bienestar emocional.

Cuanto más intentas controlar tus pensamientos, más poder les das. | Psicología Viladecans

Cuanto más intentas controlar tus pensamientos, más poder les das. | Psicología Viladecans

Cuanto más intentas controlar tus pensamientos, más poder les das. | Psicología Viladecans
Psicóloga de PsicoVila en Viladecans reflexionando sobre cómo el intento constante de control de pensamientos en Viladecans puede aumentar la ansiedad y el malestar emocional.

Terapia para adultos que quieren controlar sus pensamientos en Viladecans

En mi consulta de PsicoVila, en Viladecans, hay algo que se repite con mucha frecuencia: personas adultas que llegan tras un largo proceso interno, a veces invisible para los demás. Antes de pedir ayuda, han intentado comprenderse solas, minimizar lo que sienten o adaptarse a situaciones que les generan un profundo desgaste emocional.

Como terapeuta breve y coach estratégica que acompaña a adultos a quienes les cuesta pedir ayuda en Viladecans, observo que el miedo no suele estar en la terapia en sí, sino en lo que simboliza: reconocer límites, mostrar vulnerabilidad y aceptar que no todo se puede gestionar en soledad.

Este artículo nace de mi experiencia clínica y del deseo de poner palabras a un miedo muy común, pero poco verbalizado: el miedo a pedir ayuda en la edad adulta.

El experimento del «no pienses en un elefante rosa«

Quiero proponerte un pequeño ejercicio.

Durante los próximos diez segundos intenta, por todos los medios, no pensar en un elefante rosa.

No lo imagines.
No visualices su trompa.
No pienses en sus orejas.

¿Qué ha ocurrido?

La mayoría de las personas sonríen porque, inevitablemente, el elefante aparece.

No sucede porque nuestra mente funcione mal. Ocurre porque el cerebro necesita comprobar constantemente si estamos consiguiendo evitar aquello que queremos evitar. Para hacerlo… tiene que volver a pensar precisamente en ello.

Esto explica por qué muchas personas sienten que cuanto más intentan dejar de pensar en una preocupación, más intensa se vuelve.

La trampa invisible del control

En terapia suelo explicar que nuestra mente funciona de una forma muy diferente a como imaginamos.

Si aparece un pensamiento como:

«¿Y si me pongo nerviosa o nervioso?»

Intentamos responder con:

«No puedo pensar eso.»

Pero inmediatamente surge otra pregunta:

«¿Lo estaré consiguiendo?»

Y para comprobarlo… volvemos a buscar ese pensamiento.

Sin darnos cuenta, entramos en un círculo que se alimenta solo.

No es el pensamiento el que mantiene el problema.

Es la lucha constante contra él.

He visto este patrón en personas con ansiedad, obsesiones, miedo a enfermar, problemas de autoestima, inseguridad, ataques de pánico e incluso en personas que simplemente desean sentirse siempre tranquilas.

Cuando trabajamos aspectos relacionados con el control de pensamientos en Viladecans, este suele ser uno de los descubrimientos más liberadores: comprender que dejar de pelear no significa rendirse.

Significa dejar de alimentar aquello que queremos que pierda fuerza.

Tus pensamientos no siempre dicen la verdad

Una de las ideas que más calma transmite a quienes acompaño es esta:

No todo lo que pensamos merece ser creído.

Nuestra mente produce miles de pensamientos cada día.

Algunos son útiles.

Otros son absurdos.

Otros nacen del miedo.

Y muchos simplemente aparecen porque sí.

Sin embargo, tendemos a interpretar que si algo ha pasado por nuestra cabeza debe significar algo importante.

No siempre es así.

He conocido personas maravillosas que se culpaban por tener pensamientos agresivos, sexuales, catastróficos o completamente irracionales.

Lo que realmente generaba sufrimiento no era el pensamiento.

Era el miedo a tenerlo.

Cuanto más vigilas tu mente, menos libre te sientes

Existe otro fenómeno muy curioso.

Cuando empezamos a vigilar constantemente nuestros pensamientos, dejamos de vivir el presente.

Nuestra atención pasa a estar dirigida hacia dentro:

«¿Estoy tranquila?»

«¿Ya volvió la ansiedad?»

«¿Estoy pensando demasiado?»

«¿Y si vuelve ese pensamiento?»

Es como conducir mirando únicamente el retrovisor.

La vida sigue ocurriendo delante, pero toda nuestra energía está pendiente de comprobar cómo nos sentimos.

En muchas ocasiones, las personas que acuden a consulta buscando ayuda para mejorar el control de los pensamientos en Viladecans descubren que el verdadero problema no era la intensidad de sus pensamientos, sino el enorme esfuerzo que estaban dedicando a intentar controlarlos.

Y ese esfuerzo termina agotando.

Lo que hago en consulta es diferente a «pensar en positivo«

Una pregunta que escucho con frecuencia es:

«Entonces… ¿qué hago con mis pensamientos?»

Mi respuesta suele sorprender.

No intento que desaparezcan.

Tampoco busco convencer a nadie de que piense en positivo las veinticuatro horas del día.

La terapia breve estratégica propone algo distinto.

Trabajamos para cambiar la relación que mantenemos con aquello que pensamos.

Porque cuando dejamos de responder siempre igual, el problema pierde el combustible que lo mantiene vivo.

Cada persona llega con una historia diferente, por eso no existen soluciones universales.

Lo que sí he aprendido durante todos estos años es que cuando modificamos la manera de reaccionar, la mente suele cambiar mucho antes de lo que imaginamos.

No necesitas ganar todas las batallas de tu mente

Hay una frase que comparto a menudo en consulta:

«No todo pensamiento necesita una respuesta.»

Al principio resulta extraño.

Estamos acostumbradas y acostumbrados a analizar cada idea, discutir con ella, buscar explicaciones y comprobar si es cierta.

Pero la mente nunca termina de convencer a la mente.

Siempre encuentra un nuevo argumento.

Por eso, muchas veces, la verdadera libertad aparece cuando dejamos de discutir con cada pensamiento que llega.

No porque desaparezcan.

Sino porque dejan de dirigir nuestra vida.

Y eso genera una sensación de calma mucho más estable que cualquier intento de control absoluto.

Aprender a convivir con la incertidumbre también es salud emocional

Vivimos en una sociedad que nos invita constantemente a controlar.

Controlar el tiempo.

Controlar el cuerpo.

Controlar el futuro.

Controlar las emociones.

Sin embargo, la salud emocional no consiste en tener el control permanente.

Consiste en desarrollar la confianza suficiente para saber que podremos afrontar aquello que vaya apareciendo.

Cuando acompaño procesos relacionados con el control de pensamientos en Viladecans, uno de los objetivos principales es precisamente recuperar esa confianza.

No porque desaparezcan todos los pensamientos incómodos.

Sino porque dejan de convertirse en una amenaza.

Y cuando dejan de ser una amenaza… dejan de ocupar el centro de nuestra vida.

Terapia para adultos que quieren controlar sus pensamientos en Viladecans

Si al leer este artículo te has sentido identificada o identificado, quiero decirte algo importante: no estás sola ni solo.

No significa que haya algo roto en ti.

Muchas personas viven atrapadas intentando controlar pensamientos, emociones o sensaciones físicas sin darse cuenta de que esa lucha es precisamente la que mantiene el malestar.

Como psicóloga y terapeuta breve estratégica en PsicoVila, acompaño cada día a personas que desean recuperar su bienestar emocional desde un enfoque práctico, respetuoso y adaptado a su situación personal.

Si buscas apoyo profesional para mejorar tu relación con tus pensamientos o necesitas trabajar el control de pensamientos en Viladecans, estaré encantada de acompañarte en ese proceso.

En PsicoVila encontrarás un espacio seguro donde podremos comprender juntos qué está ocurriendo, descubrir qué está manteniendo el problema y construir nuevas formas de afrontarlo para que vuelvas a vivir con mayor serenidad, libertad y equilibrio.

A veces, el primer paso hacia el cambio no consiste en controlar más, sino en aprender a dejar de luchar contra aquello que nunca necesitó una batalla.

Preguntas frecuentes II
¿Qué tipo de terapia ofrece Nazaret?

Nazaret ofrece un acompañamiento psicológico integrador, combinando terapia breve y coaching estratégico, adaptado a las necesidades de cada persona. Su enfoque se centra en comprender el origen del malestar, identificar patrones que generan bloqueo y activar recursos personales para promover cambios reales y sostenibles. Trabaja especialmente con personas adultas que atraviesan momentos de ansiedad, estrés, dificultades emocionales o procesos vitales complejos.

¿Está especializada en el trabajo con personas adultas?

Sí. Nazaret acompaña principalmente a población adulta, especialmente a personas que sienten dificultad para pedir ayuda, que han sostenido mucho tiempo su malestar en silencio o que presentan altos niveles de autoexigencia y responsabilidad. Su experiencia clínica le permite trabajar con adultos que buscan apoyo psicológico en Viladecans, ofreciendo un espacio seguro, respetuoso y sin juicios.

¿Cómo es una primera sesión de terapia?

La primera sesión tiene un carácter exploratorio. Nazaret escucha la situación actual de la persona, su motivo de consulta y sus expectativas. No es necesario llegar con el problema claramente definido. A partir de este primer encuentro, se valoran conjuntamente los objetivos terapéuticos y el enfoque más adecuado, siempre respetando el ritmo de la persona.

¿Qué duración tienen las sesiones y con qué frecuencia se realizan?

Las sesiones suelen tener una duración aproximada de 45 minutos. La frecuencia se acuerda de forma individualizada, pudiendo ser semanal, quincenal o ajustarse según el momento vital y las necesidades de cada persona. Nazaret prioriza procesos realistas y sostenibles, adaptados al día a día de quienes acuden a consulta.

¿Cuál es el precio de las sesiones de terapia?

El precio es de 65€ / sesión.

¿La terapia breve es adecuada si es la primera vez que se acude a un/a psicólogo/a?

Sí. La terapia breve resulta especialmente adecuada para personas que se inician en un proceso terapéutico, ya que ofrece una estructura clara, objetivos definidos y un acompañamiento respetuoso. Nazaret trabaja con adultos que acuden por primera vez a terapia en Viladecans, cuidando que la experiencia sea cercana y comprensible.

¿Qué diferencia hay entre terapia psicológica y coaching estratégico?

La terapia psicológica se centra en el bienestar emocional, la comprensión del malestar y la regulación emocional. El coaching estratégico, integrado en el proceso, ayuda a clarificar objetivos, tomar decisiones y generar cambios prácticos. Nazaret combina ambos enfoques para ofrecer un acompañamiento completo, adaptado a cada situación personal.

¿Dónde se encuentra el centro PsicoVila?

PsicoVila está ubicado en Viladecans, en un entorno accesible y tranquilo, pensado para ofrecer un espacio de calma y confidencialidad. El centro cuenta con salas cuidadas que favorecen la seguridad y el bienestar durante las sesiones.

¿Cómo se puede solicitar una cita con Nazaret?

La cita puede solicitarse contactando directamente con PsicoVila por WhatsApp, teléfono, correo electrónico o a través de los canales habilitados en la web.

RESERVAS: https://app.lapsula.com/book/PSICOVILA

☎️ +34 930 47 40 26

📧 info@psicologoviladecans.es

📌 Carrer de Sant Marià, 92, DESPACHO 2. 08840 Viladecans, Barcelona.

Conoce la historia de Nazaret

Yo soy Nazaret

Nazaret Yeste Vílchez, Coach especializada en Intervención Estratégica Breve de carácter no sanitario y no clínico

Hola soy Nazaret, terapeuta especializada en Terapia Breve Estratégica y acompaño a adultos y adolescentes que necesitan gestionar problemáticas del todo habituales, desde estrés, crisis de ansiedad y fobias hasta dificultades familiares o de pareja. A través de intervenciones rápidas y efectivas, buscamos convertir los problemas emocionales en recursos con ejercicios pragmáticos y objetivos alcanzables. En este tipo de terapia, el paciente se involucra a nivel práctico para que el baile de la terapia sea rítmico, bonito y, por qué no, agradable. Lo bueno, si breve, ¡dos veces bueno!. Perfil formativo-profesional LINKEDING

Los niños no manipulan con sus emociones: esto es lo que realmente hacen | Psicología Viladecans

Los niños no manipulan con sus emociones: esto es lo que realmente hacen | Psicología Viladecans

Los niños no manipulan con sus emociones: esto es lo que realmente hacen | Psicología Viladecans
Psicóloga infantil acompañando a un niño mientras expresa sus emociones durante una sesión de psicología sobre emociones infantiles en Viladecans.

Hay una frase que escucho con mucha frecuencia en consulta:

«Es que sabe perfectamente cómo salirse con la suya.»

Y siempre respondo con la misma calma: la mayoría de las veces no estamos delante de un niño o una niña que manipula, sino delante de un niño o una niña que todavía no sabe gestionar lo que siente.

Como psicóloga en PsicoVila, llevo años acompañando a familias que llegan agotadas, con la sensación de que sus hijos e hijas utilizan el llanto, las rabietas o el enfado para conseguir aquello que desean. Es una preocupación completamente comprensible. Cuando convivimos con situaciones intensas día tras día, es fácil interpretar que existe una intención detrás de esos comportamientos.

Sin embargo, mi experiencia me ha enseñado que, en la inmensa mayoría de los casos, no hablamos de manipulación. Hablamos de desarrollo emocional.

Comprender esta diferencia cambia por completo la forma en la que acompañamos a nuestros hijos e hijas y mejora profundamente el bienestar familiar.

Preguntas frecuentes sobre la manipulación emocional infantil
¿Cómo puedo saber si mi hijo o hija está manipulando o simplemente no sabe gestionar sus emociones?

En la mayoría de los casos, especialmente durante la infancia, los niños y las niñas no manipulan de forma consciente. Cuando lloran, gritan o tienen una rabieta, suelen estar expresando una emoción que todavía no saben regular. Antes de pensar en una intención de manipular, conviene preguntarse qué necesidad puede haber detrás de ese comportamiento.

¿Es normal que mi hijo o hija tenga rabietas todos los días?

Las rabietas forman parte del desarrollo emocional, especialmente entre los 2 y los 5 años. Sin embargo, si son muy intensas, duran mucho tiempo, aparecen varias veces al día o afectan significativamente a la convivencia familiar o escolar, puede ser recomendable consultar con un profesional para valorar qué está ocurriendo.

¿Debo ignorar una rabieta?

No. Ignorar completamente a un niño o una niña que está desbordado emocionalmente puede hacer que se sienta incomprendido o incomprendida. Lo más recomendable es mantener la calma, garantizar su seguridad, validar lo que siente y esperar a que recupere la tranquilidad antes de hablar sobre lo sucedido.

¿Validar las emociones significa ceder siempre?

En absoluto. Validar consiste en reconocer cómo se siente un niño o una niña sin necesidad de aceptar todas sus peticiones. Podemos comprender su enfado y, al mismo tiempo, mantener un límite claro y coherente. De hecho, la combinación de empatía y límites es una de las bases del desarrollo emocional saludable.

¿Cuándo debería acudir a un psicólogo infantil?

Es recomendable buscar apoyo profesional cuando las dificultades emocionales generan un gran malestar en el niño o la niña, afectan a la dinámica familiar, interfieren en su rendimiento escolar o en sus relaciones sociales, o cuando las familias sienten que las estrategias que utilizan ya no están funcionando. Una intervención temprana suele facilitar cambios más rápidos y duraderos.

¿Cómo puede ayudar la terapia psicológica con las emociones infantiles?

La terapia ofrece un espacio seguro donde el niño o la niña aprende a identificar, expresar y regular sus emociones de una forma adaptada a su edad. Además, las familias reciben herramientas prácticas para acompañar las situaciones del día a día desde una perspectiva respetuosa y efectiva. Como psicóloga especializada en emociones infantiles en Viladecans, considero que el trabajo conjunto con las familias es una pieza fundamental para favorecer el bienestar emocional de los niños y las niñas.

¿Las dificultades para gestionar las emociones desaparecen solas con la edad?

Algunas habilidades emocionales mejoran de forma natural conforme madura el cerebro, pero otras necesitan ser aprendidas y acompañadas. Cuando un niño o una niña cuenta con personas adultas que le ayudan a poner nombre a lo que siente y le enseñan estrategias para regularse, desarrolla recursos que le serán útiles durante toda la vida.

Los niños y las niñas no nacen sabiendo regular sus emociones

Las personas adultas solemos olvidar algo importante: regular nuestras propias emociones nos ha llevado años de aprendizaje.

Un niño o una niña pequeños no disponen todavía de las herramientas neurológicas necesarias para controlar la frustración, esperar, gestionar la tristeza o expresar el miedo de forma tranquila.

Cuando sienten una emoción intensa, su cerebro emocional toma el control antes de que las áreas responsables del autocontrol puedan intervenir.

Por eso, cuando acompaño casos relacionados con emociones infantiles en Viladecans, siempre explico que las conductas difíciles suelen ser la parte visible de algo mucho más profundo.

Detrás de un grito puede haber miedo.

Detrás de una rabieta puede existir una enorme frustración.

Detrás de un «no quiero» puede esconderse inseguridad.

El comportamiento es el mensaje. Nuestra labor consiste en aprender a leerlo.

¿Entonces nunca manipulan?

Esta es una pregunta que muchas familias me hacen.

La respuesta es que la manipulación implica comprender cómo funciona emocionalmente la otra persona y utilizar ese conocimiento de forma consciente para obtener un beneficio.

Ese nivel de planificación requiere un desarrollo cognitivo que los niños y las niñas pequeños todavía no poseen.

¿Pueden aprender que determinadas conductas tienen consecuencias?

Sí.

¿Pueden repetir comportamientos porque alguna vez les funcionaron?

También.

Pero eso es muy diferente a elaborar un plan consciente para controlar emocionalmente a las personas adultas.

Confundir ambos conceptos suele llevarnos a responder desde el enfado cuando, en realidad, nuestros hijos e hijas necesitan comprensión y límites al mismo tiempo.

Lo que realmente están intentando decirnos

A menudo invito a las familias a cambiar una pregunta.

En lugar de pensar:

«¿Qué intenta conseguir?»

Les propongo preguntarse:

«¿Qué estará necesitando?»

Ese pequeño cambio transforma completamente nuestra mirada.

Quizá necesita sentirse visto o vista.

Quizá necesita descansar.

Quizá lleva demasiados estímulos acumulados.

Quizá no sabe expresar con palabras aquello que siente.

Como profesional especializada en emociones infantiles en Viladecans, he comprobado que cuando dejamos de interpretar las conductas como ataques personales, aparece algo muy valioso: la empatía.

Y la empatía no significa permitirlo todo.

Significa entender antes de intervenir.

Validar no significa dar siempre la razón

Uno de los mayores mitos sobre la educación emocional es pensar que validar consiste en ceder.

Nada más lejos de la realidad.

Validar significa reconocer que la emoción existe.

Podemos decir:

«Entiendo que estés muy enfadado porque querías seguir jugando.»

Y, al mismo tiempo, mantener el límite:

«Ahora es momento de irnos a casa.»

Las dos cosas pueden convivir perfectamente.

Cuando un niño o una niña siente que sus emociones son comprendidas, su nivel de activación disminuye mucho antes.

No necesita luchar para demostrar que está sufriendo.

Se siente acompañado o acompañada.

Cuando las emociones son demasiado grandes

Hay ocasiones en las que las rabietas son muy intensas, aparecen con mucha frecuencia o generan un gran desgaste familiar.

En esos casos, buscar ayuda profesional no significa que algo esté fallando.

Al contrario.

Significa que queremos comprender mejor qué está ocurriendo.

En consulta dedicamos mucho tiempo a observar qué desencadena esas reacciones, qué necesidades existen detrás y cómo podemos ofrecer estrategias adaptadas a cada familia.

Cada niño y cada niña tienen una historia distinta.

Cada familia tiene su forma de relacionarse.

Por eso nunca existen recetas universales.

Mi trabajo consiste precisamente en acompañar ese proceso desde el respeto, sin culpabilizar y ofreciendo herramientas realistas.

A lo largo de mi experiencia trabajando con emociones infantiles en Viladecans, he visto cómo pequeños cambios en la forma de comunicarnos producen transformaciones enormes en el clima familiar.

Lo que más necesitan nuestros hijos e hijas

Si tuviera que resumir años de consulta en una sola idea sería esta:

Los niños y las niñas no necesitan personas adultas perfectas.

Necesitan personas adultas disponibles.

Necesitan alguien que les ayude a poner nombre a lo que sienten.

Necesitan límites claros que les aporten seguridad.

Necesitan sentirse queridos incluso cuando están atravesando una emoción difícil.

Y necesitan comprobar que las emociones no son peligrosas.

Porque cuando un niño o una niña aprende que puede sentir tristeza, rabia, miedo o frustración sin perder el vínculo con quienes le quieren, desarrolla una base emocional mucho más sólida para toda la vida.

Ese es el verdadero objetivo de la educación emocional.

No eliminar las emociones.

Sino aprender a convivir con ellas.

Cambiar nuestra mirada cambia la relación

Muchas familias me cuentan que, después de comprender todo esto, dejan de vivir las rabietas como una batalla.

Empiezan a verlas como una oportunidad para enseñar habilidades emocionales.

No significa que desaparezcan de un día para otro.

Significa que dejan de convertirse en una guerra constante.

Cuando dejamos de etiquetar a un niño o una niña como «manipulador» y comenzamos a preguntarnos qué necesita, cambia nuestra respuesta.

Y cuando cambia nuestra respuesta, también cambia poco a poco su comportamiento.

Porque sentirse comprendido o comprendida es una de las experiencias más reguladoras que existen.

Psicóloga para entender las emociones de tu hijo/a en Viladecans

Si sientes que las rabietas, los enfados o las dificultades emocionales están generando mucho desgaste en casa, no tienes por qué afrontarlo en soledad.

Como psicóloga en PsicoVila, acompaño cada día a familias que desean entender mejor el mundo emocional de sus hijos e hijas y encontrar herramientas prácticas para vivir esta etapa con más calma y confianza.

Si buscas una profesional especializada en emociones infantiles en Viladecans, estaré encantada de escucharte, conocer vuestra historia y construir juntos un plan adaptado a las necesidades de vuestra familia.

En PsicoVila creemos que detrás de cada conducta hay una emoción que merece ser comprendida. Si deseas dar ese primer paso, puedes agendar una cita y comenzaremos este camino de acompañamiento emocional juntos, con cercanía, respeto y sin juicios.

Preguntas frecuentes II
1. ¿Qué tipo de terapia ofrece Bárbara Ochoa?

Bárbara Ochoa es psicóloga especializada en infancia y adolescencia. Ofrece terapia individual para niños, niñas y adolescentes, así como acompañamiento familiar. Su enfoque se centra en el refuerzo positivo, la regulación emocional y la comunicación afectiva, adaptando cada sesión a las necesidades específicas de cada paciente.

2. ¿Cómo se desarrollan las sesiones de terapia?

Las sesiones se realizan de manera individual o familiar, según el caso. Durante las sesiones, Bárbara combina técnicas de apoyo emocional, juegos terapéuticos, dinámicas de comunicación y herramientas de desarrollo de habilidades socioemocionales. Todo el proceso se desarrolla en un ambiente seguro, respetuoso y cercano.

3. ¿Cuál es la duración de cada sesión?

Cada sesión tiene una duración aproximada de 50 a 60 minutos, dependiendo de la edad del niño o niña y de las necesidades del caso. Las sesiones familiares pueden requerir un poco más de tiempo, según la dinámica y los objetivos planteados.

4. ¿Cuál es la frecuencia recomendada de las sesiones?

La frecuencia se determina de manera personalizada, aunque suele recomendarse una sesión semanal. En algunos casos, y según la evolución, se pueden alternar semanas o ajustar la frecuencia para favorecer un desarrollo óptimo y coherente con la vida familiar y escolar.

5. ¿Cuál es el precio de las sesiones?

El precio de las sesiones individuales es de 65€ y el precio de las sesiones familiares es de 75€.

6. ¿Es posible combinar terapia individual con sesiones familiares?

Sí, muchas familias encuentran beneficioso combinar sesiones individuales con momentos de acompañamiento familiar. Esto permite reforzar las habilidades aprendidas, mejorar la comunicación y generar estrategias consistentes para el bienestar emocional de la infancia.

7. ¿Cómo se agenda una cita con Bárbara Ochoa?

Las citas se pueden agendar contactando directamente con PsicoVila Viladecans, ya sea por teléfono, correo electrónico o mediante el formulario de contacto disponible en su web. La coordinación del centro proporciona información detallada sobre horarios, disponibilidad y recomendaciones para iniciar el proceso terapéutico de manera segura y efectiva.

RESERVAS: https://app.lapsula.com/book/PSICOVILA

☎️ +34 930 47 40 26

📧 info@psicologoviladecans.es

📌 Carrer de Sant Marià, 92, DESPACHO 2. 08840 Viladecans, Barcelona.

Aprende sobre la metodología de Bárbara

Conoce a Bárbara

Bárbara Ochoa López, Psicóloga Colegiada nº 34212

Hola, soy Bárbara, psicóloga apasionada por el aprendizaje continuo y la innovación en el ámbito de la salud mental. Mi trayectoria me ha permitido desarrollar una visión holística para el bienestar de las personas, con una base sólida en la escucha activa, la empatía y el análisis.

Me especializo en el acompañamiento de niños y adolescentes, buscando aportar mis conocimientos y crecer junto a ellos. Mi objetivo es crear un espacio seguro y dinámico, ayudándoles a encontrar las herramientas que necesitan para su desarrollo y su bienestar emocional. Puedes mirar mi perfil formativo profesional LINKEDING

Pensamientos extremos sobre comida “buena” y “mala” | Psicología Viladecans

Pensamientos extremos sobre comida “buena” y “mala” | Psicología Viladecans

Pensamientos extremos sobre comida “buena” y “mala” | Psicología Viladecans
Imagen introductoria de un artículo de psicología en Viladecans sobre pensamientos extremos en la alimentación, donde se aborda la relación emocional con la comida “buena” y “mala” desde una perspectiva calmada y reflexiva.

Como psicóloga, una de las situaciones que más veo en consulta es el sufrimiento silencioso que generan los pensamientos extremos alrededor de la alimentación. Muchas personas llegan agotadas mentalmente por sentir que constantemente tienen que “hacerlo bien” o “hacerlo mal” con la comida. Y casi siempre aparece la misma idea de fondo: clasificar alimentos entre “buenos” y “malos”.

En mi experiencia trabajando en terapia psicológica en Viladecans, he acompañado a adolescentes, mujeres, hombres y familias que viven la alimentación desde la culpa, el miedo o el control. Y algo importante que suelo explicar desde el principio es esto: la comida no debería convertirse en una batalla mental diaria.

Cuando hablamos sobre hábitos de alimentación y comida en Viladecans, muchas personas descubren que no tienen un problema de fuerza de voluntad, sino una relación emocional muy rígida con lo que comen.

Vivimos rodeadas y rodeados de mensajes contradictorios: alimentos prohibidos, dietas milagro, listas de “permitidos”, retos detox, consejos extremos en redes sociales… Poco a poco, la mente puede empezar a interpretar que comer tiene normas estrictas y que salirse de ellas significa fracasar.

Y ahí es donde aparece el sufrimiento.

Preguntas frecuentes
¿Es malo pensar que hay comida “buena” y “mala”?

No siempre aparece con mala intención, ya que muchas personas han aprendido estos mensajes desde pequeñas. El problema surge cuando esa clasificación genera culpa, ansiedad o miedo al comer. Como psicóloga en Viladecans, veo con frecuencia cómo estas etiquetas terminan afectando la relación emocional con la alimentación y el bienestar mental.

¿Por qué siento culpa después de comer ciertos alimentos?

La culpa suele aparecer cuando relacionamos la comida con normas rígidas o exigencias personales. Muchas personas sienten que “han fallado” si comen algo considerado poco saludable. En terapia trabajamos para entender de dónde vienen esas creencias y aprender a vivir la alimentación desde un lugar más flexible y tranquilo.

¿Pensar constantemente en comida puede ser una señal de malestar emocional?

Sí, especialmente cuando esos pensamientos generan ansiedad, obsesión o interfieren en el día a día. En consulta de psicología relacionada con comida en Viladecans, es habitual encontrar personas muy agotadas mentalmente por vivir pendientes de controlar lo que comen.

¿Qué relación hay entre ansiedad y alimentación?

La alimentación y las emociones están muy conectadas. La ansiedad puede hacer que algunas personas necesiten controlar mucho la comida y que otras pierdan el control en determinados momentos. Ninguna de estas respuestas significa debilidad: normalmente son intentos del cuerpo y la mente de gestionar el malestar emocional.

¿Se puede aprender a tener una relación más sana con la comida?

Sí. La relación con la alimentación puede trabajarse y mejorar mucho. A través de la terapia psicológica aprendemos a flexibilizar pensamientos, reducir la culpa, escuchar las necesidades del cuerpo y construir hábitos más saludables desde el autocuidado y no desde el castigo.

¿Cuándo sería recomendable acudir a terapia?

Puede ser útil buscar apoyo psicológico si:

  • sientes culpa frecuente al comer,
  • tienes pensamientos obsesivos sobre alimentación,
  • alternas control y pérdida de control,
  • evitas situaciones sociales relacionadas con comida,
  • o notas que tu relación con la comida afecta a tu autoestima y bienestar emocional.

En espacios de acompañamiento psicológico sobre comida en Viladecans, el objetivo no es juzgarte, sino ayudarte a comprender lo que estás viviendo y encontrar una forma más tranquila de relacionarte contigo misma o contigo mismo.

¿La terapia trabaja solo la alimentación?

No. Muchas veces detrás de estos pensamientos hay ansiedad, autoexigencia, necesidad de control, inseguridad emocional o dificultades de autoestima. Por eso, el trabajo terapéutico suele centrarse tanto en la relación con la comida como en el bienestar emocional general de la persona.

El problema de dividir la comida en “buena” y “mala”

Entiendo por qué ocurre. Etiquetar parece dar sensación de orden y control. Pero a nivel psicológico, esa clasificación suele generar ansiedad, culpa y obsesión.

Cuando una persona piensa:

  • “He comido mal.”
  • “Hoy me he portado bien.”
  • “No debería haber comido esto.”
  • “Tengo que compensarlo.”

… normalmente no está escuchando a su cuerpo, sino obedeciendo normas rígidas aprendidas.

Como psicóloga especializada en bienestar emocional y comida en Viladecans, observo que estos pensamientos suelen desconectarnos de señales básicas como el hambre, la saciedad o el placer al comer.

Además, cuanto más prohibido sentimos un alimento, más poder emocional tiene sobre nosotras y nosotros. Es algo muy humano. La mente tiende a obsesionarse con aquello que siente restringido.

Por eso, muchas veces aparece el ciclo:

  1. Restricción.
  2. Ansiedad.
  3. Atracón o pérdida de control.
  4. Culpa.
  5. Nueva restricción.

Y el agotamiento emocional acaba siendo enorme.

La culpa alimentaria desgasta mucho más de lo que parece

Hay personas que aparentemente “comen saludable”, pero viven con una tensión constante alrededor de la comida. Y eso también genera sufrimiento psicológico.

En terapia, algunas personas me explican que antes de salir a cenar ya están pensando en cómo compensarán después. Otras sienten ansiedad cuando comen algo fuera de su planificación. Algunas incluso dejan de disfrutar momentos sociales por miedo a perder el control.

Desde mi experiencia en psicología y comida en Viladecans, puedo decir que la culpa alimentaria suele afectar mucho más allá de la alimentación:

  • afecta a la autoestima,
  • al estado de ánimo,
  • a las relaciones sociales,
  • al descanso,
  • e incluso a la forma en que una persona se percibe a sí misma.

Porque cuando sentimos que “hacemos las cosas mal” constantemente, terminamos creyendo que quienes estamos mal somos nosotras y nosotros.

Y eso pesa mucho emocionalmente.

Comer también es vínculo, cultura y calma

Algo que trabajo mucho en consulta es recuperar una mirada más humana y flexible hacia la alimentación.

Comer no es solo nutrición.
También es:

  • cultura,
  • recuerdos,
  • placer,
  • conexión,
  • celebración,
  • autocuidado,
  • descanso emocional.

Una comida compartida con personas importantes puede nutrir emocionalmente muchísimo más de lo que pensamos.

En los procesos terapéuticos relacionados con comida en Viladecans, intento ayudar a cada persona a salir de la lógica del castigo y entrar poco a poco en una relación más amable consigo misma.

Porque vivir en guerra constante con la comida suele ser también vivir en guerra con una parte de una misma o de uno mismo.

Y sanar esa relación requiere calma, paciencia y mucha compasión.

¿Cómo saber si estos pensamientos están afectándote demasiado?

A veces las conductas normalizadas socialmente esconden un gran nivel de malestar interno. Algunas señales que observo frecuentemente en consulta son:

  • Pensar constantemente en comida.
  • Sentir culpa después de comer.
  • Tener miedo a ciertos alimentos.
  • Compensar con ejercicio o restricción.
  • Necesitar “ganarse” la comida.
  • Sentir ansiedad en situaciones sociales donde hay comida.
  • Alternar control extremo y pérdida de control.
  • Vivir la alimentación desde la rigidez.

Como profesional de psicología especializada en comida en Viladecans, siempre intento transmitir algo importante: no hace falta esperar a tocar fondo para pedir ayuda.

El sufrimiento emocional no se mide solo por la gravedad externa de una conducta, sino también por el desgaste interno que genera.

Y muchas personas llevan años sosteniendo esa lucha en silencio.

La importancia de aprender a escucharse

Uno de los objetivos terapéuticos más bonitos es volver a confiar en el propio cuerpo.

Parece algo sencillo, pero muchas personas llevan tanto tiempo siguiendo normas externas que han perdido conexión con sus propias necesidades.

En terapia trabajamos aspectos como:

  • identificar hambre y saciedad,
  • flexibilizar pensamientos rígidos,
  • reducir la culpa,
  • mejorar la autoestima,
  • regular la ansiedad,
  • gestionar emociones sin castigarse,
  • y construir una relación más tranquila con la alimentación.

En los acompañamientos psicológicos relacionados con comida en Viladecans, veo cambios muy profundos cuando las personas dejan de mirarse desde la exigencia y empiezan a tratarse con más respeto.

No se trata de “comer perfecto”.
Se trata de vivir con menos miedo.

Las redes sociales y la obsesión por hacerlo perfecto

Hoy en día recibimos información constante sobre alimentación, cuerpos y hábitos saludables. El problema es que muchas veces esos mensajes son extremos, culpabilizadores o poco realistas.

Veo en consulta personas agotadas intentando seguir reglas imposibles:

  • eliminar grupos de alimentos,
  • controlar cada caloría,
  • compensar excesos,
  • perseguir una perfección alimentaria que nunca llega.

Como psicóloga que trabaja temas de comida Viladecans, considero importante recordar que la salud mental también forma parte de la salud.

Y una alimentación aparentemente “perfecta” que genera ansiedad, culpa o aislamiento probablemente no sea tan saludable como parece.

El bienestar real suele incluir flexibilidad, equilibrio y tranquilidad emocional.

Aprender a relacionarse con la comida desde la calma

No existe una alimentación perfecta.
Existen personas reales, con emociones, cansancio, estrés, necesidades distintas y momentos vitales diferentes.

Hay días donde comeremos de forma más consciente y otros donde simplemente necesitaremos comodidad o descanso. Y eso también forma parte de una relación sana con la comida.

En terapia intento crear un espacio donde cada persona pueda sentirse escuchada sin juicio. Un lugar donde no tenga que demostrar nada ni hacerlo todo bien.

Porque muchas veces, detrás de los pensamientos extremos sobre la comida, hay miedo a no ser suficiente, necesidad de control, autoexigencia o una autoestima muy dañada.

Y trabajar todo eso desde la calma puede cambiar profundamente la manera en que una persona vive su día a día.

Psicóloga en Viladecans para tratar la relación con la comida

Si al leer este artículo te has sentido identificada o identificado, quiero que sepas que no estás sola ni solo.

Pedir ayuda no significa que hayas fracasado. Significa que mereces vivir con más tranquilidad mental y emocional.

En consulta trabajamos de forma cercana, respetuosa y adaptada a cada persona. Mi objetivo como psicóloga en Viladecans es ofrecer un espacio seguro donde puedas comprender qué hay detrás de esos pensamientos extremos y aprender a relacionarte contigo misma o contigo mismo desde un lugar más amable.

Si buscas apoyo psicológico relacionado con ansiedad alimentaria, culpa o dificultades emocionales vinculadas con comida en Viladecans, estaré encantada de acompañarte en este proceso.

A veces, sanar empieza simplemente dejando de luchar contra una misma o uno mismo.

Preguntas frecuentes II
¿Qué tipo de terapia ofrece Laia?

Laia ofrece una terapia psicológica integradora, adaptada a la historia y necesidades de cada persona. Su enfoque combina el trabajo emocional, corporal y cognitivo, poniendo especial atención en la relación con una misma o uno mismo. 

¿Está especializada en problemas relacionados con la comida?

Sí. Laia cuenta con experiencia acompañando a personas que viven una relación difícil con la comida, la autoexigencia y el control. En su práctica clínica en Viladecans, aborda casos donde aparece el miedo a perder el control con la comida desde una mirada respetuosa y no juzgadora, ayudando a la persona a recuperar la confianza y la calma progresivamente.

¿Cómo son las sesiones de terapia?

Las sesiones con Laia se desarrollan en un espacio tranquilo, seguro y confidencial. Tienen una duración aproximada de 50 minutos y se adaptan al ritmo de cada persona. La terapeuta prioriza la escucha activa y la creación de un vínculo terapéutico sólido, elemento clave para trabajar dificultades como el miedo a perder el control con la comida de forma profunda y sostenida.

¿La terapia se centra solo en la comida?

No. Aunque la comida pueda ser el motivo inicial de consulta, Laia aborda el proceso de manera global. En muchos casos, el trabajo terapéutico incluye aspectos como la gestión emocional, la autoestima, los límites personales, el estrés o la relación con el propio cuerpo. El objetivo es que la persona pueda comprender qué hay detrás del malestar y no limitarse únicamente al síntoma.

¿Qué duración tiene el proceso terapéutico?

La duración del proceso varía según la persona y su situación. Algunas personas necesitan un acompañamiento breve y focalizado, mientras que otras se benefician de un proceso más profundo. Laia revisa periódicamente los objetivos terapéuticos junto con la persona para adaptar el proceso a sus necesidades y momento vital.

¿Cuál es el precio de las sesiones?

El precio de las sesiones individuales de psicología en PsicoVila es de 65 € por sesión. Este importe incluye el acompañamiento profesional, la preparación de las sesiones y el seguimiento del proceso terapéutico de forma personalizada.

¿Dónde se realizan las sesiones?

Las sesiones se realizan de forma presencial en PsicoVila, en Viladecans, un espacio pensado para favorecer la calma, la intimidad y el bienestar emocional. El centro ofrece un entorno acogedor donde la persona puede sentirse cómoda desde el primer momento.

¿Es necesario tener un diagnóstico para acudir a terapia?

No. No es necesario contar con un diagnóstico previo para iniciar un proceso terapéutico con Laia. Muchas personas acuden simplemente porque sienten malestar, confusión o dificultad para relacionarse con la comida o consigo mismas. La terapia se adapta a la demanda y situación personal de cada paciente.

¿Cómo se puede pedir cita?

Para solicitar una primera sesión con Laia en PsicoVila, la persona interesada puede contactar directamente con el centro y agendar una cita. En la primera visita se valora la situación y se plantea un plan de trabajo adaptado a las necesidades de cada persona.

RESERVAS: https://app.lapsula.com/book/PSICOVILA

☎️ +34 930 47 40 26

📧 info@psicologoviladecans.es

📌 Carrer de Sant Marià, 92, DESPACHO 2. 08840 Viladecans, Barcelona.

La experiencia de

Laia

Cómo trabaja Laia

Laia Montero Gascó, Psicóloga General Sanitaria nº29612

Hola, soy Laia. Como psicóloga general sanitaria, me especializo en la intervención con adolescentes y adultos, abordando una variedad de problemáticas como adicciones, trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad y depresión. Acompaño a las personas que atraviesan dificultades emocionales y relacionales para ofrecerles un espacio seguro de autoconocimiento y empatía. Mi objetivo es favorecer el cambio terapéutico y el bienestar psicológico. Perfil formativo profesional LINKEDIN

Cuando el cuerpo pide parar y la mente no lo permite | Psicología Viladecans

Cuando el cuerpo pide parar y la mente no lo permite | Psicología Viladecans

Cuando el cuerpo pide parar y la mente no lo permite | Psicología Viladecans
Psicóloga en Viladecans reflexionando sobre el agotamiento emocional en casos donde el cuerpo pide parar pero la mente no lo permite.

Terapia para cuando el cuerpo pide parar y la mente no lo permite en Viladecans

Hay momentos en la vida en los que el cuerpo empieza a hablar antes de que seamos capaces de escuchar lo que sentimos. A veces aparece el cansancio constante, la presión en el pecho, el dolor de cabeza, el insomnio o esa sensación de ir en piloto automático sin disfrutar realmente de nada. Sin embargo, aunque el cuerpo envía señales muy claras, la mente sigue diciendo: “aguanta un poco más”, “todavía puedes”, “no es el momento de parar”.

Como terapeuta en PsicoVila, acompaño a muchas personas que llegan a consulta a Viladecans en un punto de agotamiento profundo, especialmente en procesos donde el cuerpo pide parar, aunque no siempre sepan ponerle palabras al principio. Lo interesante es que no se trata solo de cansancio físico, sino de una desconexión progresiva entre lo que el cuerpo necesita y lo que la mente exige.

Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si estoy realmente agotada o agotado, o si es solo una mala racha?

Una mala racha suele fluctuar: hay días mejores y otros peores. El agotamiento emocional sostenido, en cambio, se mantiene en el tiempo y afecta a varias áreas de la vida (energía, motivación, sueño, concentración). En consulta veo a menudo que cuando el cuerpo pide parar se manifiesta en personas que llevan semanas o meses funcionando “en automático” sin recuperar sensación real de descanso, incluso después de dormir o desconectar.

¿Por qué me cuesta tanto parar aunque esté cansada o cansado?

Porque no es solo una cuestión de energía física, sino de aprendizaje emocional. Muchas personas han crecido asociando el valor personal con la productividad, el esfuerzo o la autosuficiencia. En esos casos, cuando el cuerpo pide parar, la mente suele activarse con culpa, miedo o autoexigencia, dificultando mucho la pausa.

¿Es normal sentir ansiedad cuando intento descansar?

Sí, es más común de lo que parece. Cuando el sistema nervioso ha estado mucho tiempo en alerta, el descanso puede generar incomodidad al principio. El cuerpo “no reconoce” la calma como algo seguro. En estos casos, aunque el cuerpo pide parar y necesita bajar el ritmo, la mente puede seguir en modo hipercontrol, lo que provoca sensación de inquietud al parar.

¿Qué pasa si ignoro estas señales durante mucho tiempo?

Ignorar el cansancio sostenido puede derivar en ansiedad más intensa, bloqueos emocionales, irritabilidad, apatía o incluso síntomas físicos persistentes. En muchos procesos terapéuticos observo que cuando el cuerpo pide parar, la persona llega a un punto de saturación en el que ya no puede sostener su ritmo habitual, y el cuerpo obliga a frenar de forma más brusca.

¿Cómo empiezo a parar sin sentir que estoy perdiendo el tiempo?

El primer paso no es cambiarlo todo de golpe, sino empezar a validar el descanso como algo necesario. Parar no significa dejar de hacer nada, sino empezar a regular el ritmo. Cuando el cuerpo pide parar, el objetivo terapéutico es aprender a introducir pausas pequeñas sin culpa, integrándolas en la rutina diaria.

¿Cuándo debería pedir ayuda profesional?

Cuando sientes que el cansancio no mejora, que la ansiedad es constante o que has perdido la capacidad de desconectar mentalmente. También cuando notas que te cuesta disfrutar o que estás funcionando en “modo supervivencia”. En estos casos, si el cuerpo pide parar y sientes que no puedes hacerlo por ti misma o por ti mismo, la terapia puede ayudarte a recuperar equilibrio y claridad emocional.

Cuando el cuerpo empieza a hablar

En terapia observo algo que se repite con frecuencia: el cuerpo siempre avisa antes de rendirse. El problema es que no siempre lo escuchamos a tiempo.

Muchas personas me explican que llevan meses sintiéndose agotadas, pero han seguido adelante como si nada pasara. En estos casos, cuando el cuerpo pide parar, aparece en su discurso como una toma de conciencia tardía, un momento en el que ya no pueden ignorar más lo que sienten.

El cuerpo habla a través del insomnio, la ansiedad, la fatiga constante o la irritabilidad. No lo hace para incomodarnos, sino para protegernos. Pero si no lo escuchamos, acaba subiendo el volumen.

Vivimos en modo exigencia constante

Hoy en día, muchas personas viven en un estado de autoexigencia permanente. Descansar se percibe como algo que hay que “ganarse” y no como una necesidad básica.

En mi consulta de Viladecans es habitual escuchar frases como:

  • “No tengo tiempo para parar”
  • “Si descanso, pierdo el ritmo”
  • “Ya me recuperaré después”

Sin embargo, cuando el cuerpo pide parar, muchas personas reconocen que han estado ignorando sus límites durante demasiado tiempo.

La mente intenta mantener el control, pero el cuerpo ya ha cruzado su propio límite.

Las señales que ignoramos demasiado tiempo

El cuerpo es sabio, pero también paciente. Antes de llegar al colapso, suele enviar muchas señales pequeñas que vamos normalizando:

  • Cansancio que no desaparece con el descanso
  • Sensación de saturación mental
  • Dolor muscular sin causa médica clara
  • Dificultad para concentrarse
  • Irritabilidad o sensibilidad emocional
  • Sensación de estar “apagada” o “apagado”

Muchas personas llegan a mi consulta de Viladecans cuando el cuerpo pide parar, no con una señal suave, sino con una necesidad urgente. Y en ese punto aparece la culpa: “¿por qué no me he escuchado antes?”

No hay una única respuesta, pero sí un patrón común: hemos aprendido a priorizar lo externo por encima de lo interno.

La mente que no permite detenerse

Una de las partes más complejas del proceso es la mente. Aunque el cuerpo esté agotado, la mente sigue empujando.

En terapia, en Viladecans, escucho pensamientos como:

  • “No puedo fallar”
  • “Tengo que seguir”
  • “No es tan grave”
  • “Si paro, todo se descontrola”

Aquí es donde el conflicto se intensifica. Porque incluso cuando el cuerpo pide parar, la mente puede seguir negándolo.

Este choque interno genera ansiedad, bloqueo y una sensación de desconexión muy profunda. Es como vivir en dos direcciones opuestas al mismo tiempo.

El impacto emocional de no parar a tiempo

Sostener durante demasiado tiempo un ritmo que no es sostenible tiene un coste emocional importante. El cuerpo no solo se cansa: también se protege desconectando.

Muchas personas describen:

  • Sensación de vacío
  • Falta de motivación
  • Dificultad para disfrutar
  • Llanto sin causa aparente
  • Sensación de estar “sobrevivendo”

En estos casos, cuando el cuerpo pide parar, se convierte en un punto de inflexión terapéutico. No es el problema en sí, sino la consecuencia de haber ignorado durante mucho tiempo las propias necesidades.

Aprender a parar sin culpa

Uno de los aprendizajes más importantes en terapia es entender que parar no es rendirse.

Parar es escuchar.
Parar es regular.
Parar es cuidar.

Sin embargo, para muchas personas esto no es fácil. La culpa aparece rápidamente cuando intentan bajar el ritmo. Es como si descansar tuviera que justificarse.

En el acompañamiento terapéutico en Viladecans, cuando el cuerpo pide parar, trabajamos precisamente esa relación con el descanso: aprender a verlo como un derecho, no como un premio.

Volver al cuerpo como punto de partida

El cuerpo no miente. Siempre está en el presente, siempre está informando.

Por eso, una parte esencial del proceso terapéutico es volver a habitarlo. No desde la exigencia, sino desde la escucha.

Algunas prácticas que trabajamos son:

  • Respiración consciente
  • Pausas de conexión corporal
  • Identificación de sensaciones físicas
  • Reconocimiento del cansancio sin juicio

Cuando la persona empieza a reconectar con su cuerpo, algo cambia. Y en muchos casos, el hecho de reconocer que el cuerpo pide parar deja de ser una señal de alarma para convertirse en una oportunidad de cambio.

El permiso de no poder con todo

Una de las frases más liberadoras en terapia es: “no tengo que poder con todo”.

Detrás de esta idea hay un proceso profundo de desaprendizaje. Soltar la autoexigencia no es inmediato, pero sí posible.

Acompañar en Viladecans a personas que viven situaciones donde el cuerpo pide parar me ha enseñado que muchas veces el verdadero problema no es el cansancio, sino la dificultad para permitirse ser humanas y humanos.

Y ser humano implica límites.

Implica descanso.

Implica cuidado.

Cuando parar es empezar a sanar

En muchos procesos terapéuticos llega un momento clave: el instante en el que la persona deja de luchar contra su cansancio y empieza a escucharlo.

Ese momento no es débil, es profundamente valiente.

Porque implica dejar de sobrevivir en automático y empezar a vivir con más presencia.

Cuando el cuerpo pide parar, deja de ser una urgencia ignorada y se convierte en una puerta hacia el autocuidado, y empieza un proceso de recuperación emocional que va mucho más allá del descanso físico.

Terapia para adultos a los que les cuesta parar en Viladecans

En PsicoVila acompaño procesos en los que el agotamiento, la ansiedad o la autoexigencia han tomado demasiado espacio en la vida de una persona.

Mi trabajo como terapeuta no es empujar, sino sostener. No es exigir cambios rápidos, sino acompañar procesos reales, respetando los tiempos de cada persona.

Si sientes que el cuerpo pide parar en este momento de tu vida, quizá no sea casualidad. Quizá sea una invitación a escucharte de una forma diferente.

Si has llegado hasta aquí, puede que una parte de ti ya esté pidiendo una pausa.

Y no tienes que esperar a estar al límite para pedir ayuda.

Si lo necesitas, estaré encantada de acompañarte en consulta, ofreciéndote un espacio seguro donde puedas parar, entender lo que te ocurre y reconectar contigo.

Porque cuando el cuerpo pide parar, también puede ser el inicio de un camino más amable contigo misma o contigo mismo.

Preguntas frecuentes II
¿Qué tipo de terapia ofrece Nazaret?

Nazaret ofrece un acompañamiento psicológico integrador, combinando terapia breve y coaching estratégico, adaptado a las necesidades de cada persona. Su enfoque se centra en comprender el origen del malestar, identificar patrones que generan bloqueo y activar recursos personales para promover cambios reales y sostenibles. Trabaja especialmente con personas adultas que atraviesan momentos de ansiedad, estrés, dificultades emocionales o procesos vitales complejos.

¿Está especializada en el trabajo con personas adultas?

Sí. Nazaret acompaña principalmente a población adulta, especialmente a personas que sienten dificultad para pedir ayuda, que han sostenido mucho tiempo su malestar en silencio o que presentan altos niveles de autoexigencia y responsabilidad. Su experiencia clínica le permite trabajar con adultos que buscan apoyo psicológico en Viladecans, ofreciendo un espacio seguro, respetuoso y sin juicios.

¿Cómo es una primera sesión de terapia?

La primera sesión tiene un carácter exploratorio. Nazaret escucha la situación actual de la persona, su motivo de consulta y sus expectativas. No es necesario llegar con el problema claramente definido. A partir de este primer encuentro, se valoran conjuntamente los objetivos terapéuticos y el enfoque más adecuado, siempre respetando el ritmo de la persona.

¿Qué duración tienen las sesiones y con qué frecuencia se realizan?

Las sesiones suelen tener una duración aproximada de 45 minutos. La frecuencia se acuerda de forma individualizada, pudiendo ser semanal, quincenal o ajustarse según el momento vital y las necesidades de cada persona. Nazaret prioriza procesos realistas y sostenibles, adaptados al día a día de quienes acuden a consulta.

¿Cuál es el precio de las sesiones de terapia?

El precio es de 65€ / sesión.

¿La terapia breve es adecuada si es la primera vez que se acude a un/a psicólogo/a?

Sí. La terapia breve resulta especialmente adecuada para personas que se inician en un proceso terapéutico, ya que ofrece una estructura clara, objetivos definidos y un acompañamiento respetuoso. Nazaret trabaja con adultos que acuden por primera vez a terapia en Viladecans, cuidando que la experiencia sea cercana y comprensible.

¿Qué diferencia hay entre terapia psicológica y coaching estratégico?

La terapia psicológica se centra en el bienestar emocional, la comprensión del malestar y la regulación emocional. El coaching estratégico, integrado en el proceso, ayuda a clarificar objetivos, tomar decisiones y generar cambios prácticos. Nazaret combina ambos enfoques para ofrecer un acompañamiento completo, adaptado a cada situación personal.

¿Dónde se encuentra el centro PsicoVila?

PsicoVila está ubicado en Viladecans, en un entorno accesible y tranquilo, pensado para ofrecer un espacio de calma y confidencialidad. El centro cuenta con salas cuidadas que favorecen la seguridad y el bienestar durante las sesiones.

¿Cómo se puede solicitar una cita con Nazaret?

La cita puede solicitarse contactando directamente con PsicoVila por WhatsApp, teléfono, correo electrónico o a través de los canales habilitados en la web.

RESERVAS: https://app.lapsula.com/book/PSICOVILA

☎️ +34 930 47 40 26

📧 info@psicologoviladecans.es

📌 Carrer de Sant Marià, 92, DESPACHO 2. 08840 Viladecans, Barcelona.

Conoce la historia de Nazaret

Yo soy Nazaret

Nazaret Yeste Vílchez, Coach especializada en Intervención Estratégica Breve de carácter no sanitario y no clínico

Hola soy Nazaret, terapeuta especializada en Terapia Breve Estratégica y acompaño a adultos y adolescentes que necesitan gestionar problemáticas del todo habituales, desde estrés, crisis de ansiedad y fobias hasta dificultades familiares o de pareja. A través de intervenciones rápidas y efectivas, buscamos convertir los problemas emocionales en recursos con ejercicios pragmáticos y objetivos alcanzables. En este tipo de terapia, el paciente se involucra a nivel práctico para que el baile de la terapia sea rítmico, bonito y, por qué no, agradable. Lo bueno, si breve, ¡dos veces bueno!. Perfil formativo-profesional LINKEDING