El perfeccionismo está frenando más sueños que el fracaso | Psicología Viladecans

Hay personas que llevan años esperando el momento adecuado para empezar.
Esperan sentirse preparadas. Tener más confianza. Saber exactamente qué hacer. Contar con más tiempo. Hacerlo “bien” desde el principio.
Y mientras esperan, ese proyecto sigue en un cajón. Esa decisión se aplaza. Ese cambio no llega. Ese sueño continúa siendo una idea que, aparentemente, algún día se convertirá en realidad.
En mi experiencia como psicóloga y coach estratégica en PsicoVila, en Viladecans, he comprobado muchas veces que detrás de esta espera no siempre hay falta de motivación. En ocasiones hay algo mucho más silencioso: el perfeccionismo.
El perfeccionismo puede parecer exigencia, responsabilidad o ganas de mejorar. Pero cuando se convierte en una necesidad constante de hacerlo todo impecablemente, puede acabar haciendo justo lo contrario de lo que pretendía: paralizarnos.
Y quizá esta sea una de las preguntas que más me gusta plantear en consulta:
¿Cuántas cosas de tu vida estás posponiendo porque todavía no puedes hacerlas perfectas?
Cuando hacerlo bien se convierte en no hacerlo
Una de las trampas más frecuentes del perfeccionismo es que se disfraza de prudencia.
“Cuando tenga más tiempo, empezaré.”
“Cuando esté más preparado, lo intentaré.”
“Cuando tenga claro cómo hacerlo, daré el paso.”
“Si voy a hacerlo, quiero hacerlo bien.”
A primera vista, parecen pensamientos razonables. El problema aparece cuando ese “todavía no” se convierte en una forma permanente de evitar la posibilidad de equivocarse.
En consulta encuentro con frecuencia personas muy capaces que, sin embargo, dudan enormemente de sí mismas. Personas que revisan una y otra vez un trabajo, que necesitan tener todas las variables controladas antes de tomar una decisión o que sienten que cualquier error dice algo negativo sobre ellas.
Y aquí aparece una paradoja que considero fundamental:
El perfeccionismo no siempre nos lleva a hacer más. Muchas veces nos impide empezar.
Desde la terapia para trabajar el perfeccionismo en Viladecans, uno de los primeros pasos consiste precisamente en observar qué hay detrás de esa necesidad de hacerlo todo perfecto.
Porque no siempre estamos hablando de querer hacer las cosas bien. A veces estamos intentando protegernos del juicio, de la decepción, de la sensación de no ser suficiente o del miedo a equivocarnos.
El miedo al fracaso no es el único problema
Estamos acostumbrados a hablar mucho del miedo al fracaso.
Pero en mi práctica profesional he descubierto que existe otro miedo igual de limitante: el miedo a no cumplir nuestras propias expectativas.
Una persona perfeccionista puede no tener tanto miedo a fracasar como a descubrir que, después de esforzarse muchísimo, el resultado no es exactamente el que esperaba.
Y entonces aparece una exigencia interna muy dura:
“Debería haberlo hecho mejor.”
“¿Cómo no me había dado cuenta?”
“Seguro que los demás lo han hecho mejor.”
“No puedo entregar esto así.”
“Si no puedo hacerlo bien, prefiero no hacerlo.”
Poco a poco, la vida puede convertirse en una sucesión de estándares imposibles.
Y cuando los estándares son imposibles, incluso los logros pueden saber a poco.
He acompañado a personas que han conseguido objetivos importantes y, sin embargo, apenas han podido disfrutarlos porque inmediatamente aparecía una nueva exigencia.
No hay descanso.
No hay sensación de “ya está”.
Siempre falta algo.
El perfeccionismo también puede aparecer en cosas pequeñas
No siempre se manifiesta de una manera evidente.
A veces aparece en decisiones cotidianas: tardar muchísimo en contestar un mensaje porque queremos encontrar las palabras perfectas, retrasar una publicación porque todavía “no está suficientemente bien”, reorganizar una tarea varias veces o sentir que necesitamos tener todo bajo control antes de descansar.
También puede aparecer en las relaciones.
Querer ser siempre la pareja perfecta. La madre o el padre perfecto. El trabajador o la trabajadora perfecta. La persona que siempre sabe qué decir, que nunca pierde la paciencia y que siempre está disponible.
Pero vivir intentando cumplir un ideal constante es agotador.
En terapia para abordar el perfeccionismo en Viladecans, suelo trabajar precisamente esta diferencia: una cosa es tener estándares y otra muy distinta necesitar alcanzar la perfección para sentir que estamos haciendo las cosas bien.
Tener objetivos puede ayudarnos a avanzar.
Necesitar no equivocarnos nunca puede acabar frenándonos.
¿Y si el error no fuera el enemigo?
Una de las cosas que más trabajamos es cambiar nuestra relación con el error.
Porque equivocarnos no significa necesariamente que hayamos tomado una mala decisión. Significa que estamos haciendo algo que todavía no dominamos completamente.
Cuando acompaño a una persona en terapia para trabajar el perfeccionismo en Viladecans, no busco que deje de importarle hacer las cosas bien.
No se trata de pasar del “todo perfecto” al “me da igual todo”.
Se trata de encontrar un punto intermedio mucho más saludable:
hacerlo suficientemente bien y permitirnos aprender durante el proceso.
Hay algo profundamente liberador en comprender que no necesitamos saberlo todo antes de empezar.
Que podemos corregir.
Cambiar.
Pedir ayuda.
Volver a intentarlo.
Y, sobre todo, que nuestro valor como personas no depende de la calidad de cada resultado.
La pregunta que puede cambiar el enfoque
Cuando el perfeccionismo aparece, solemos preguntarnos:
“¿Cómo puedo hacerlo perfecto?”
Yo propongo cambiar la pregunta.
“¿Qué sería suficientemente bueno para poder avanzar?”
La diferencia parece pequeña, pero puede transformar completamente nuestra manera de actuar.
Un proyecto suficientemente bueno puede empezar a existir.
Una conversación suficientemente buena puede tener lugar.
Una decisión suficientemente buena puede abrir un camino.
Un primer paso suficientemente bueno puede llevarnos mucho más lejos que cien planes perfectos.
En los procesos de terapia relacionados con el perfeccionismo en Viladecans, trabajamos precisamente para recuperar esa capacidad de avanzar sin necesitar certezas absolutas.
Porque muchas veces la confianza no aparece antes de actuar.
La confianza se construye mientras actuamos.
No necesitas hacerlo perfecto para empezar
Quizá llevas tiempo esperando sentirte preparado o preparada.
Quizá tienes un proyecto pendiente, una decisión que tomar, una conversación que mantener o un cambio que sabes que necesitas hacer.
Y quizá el problema no es que no tengas capacidad.
Quizá llevas demasiado tiempo intentando encontrar la manera perfecta de hacerlo.
Si algo he aprendido acompañando a personas en consulta es que muchas veces el cambio comienza cuando dejamos de exigirnos garantías.
No podemos saber exactamente qué ocurrirá.
No podemos evitar todos los errores.
No podemos controlar completamente lo que otras personas pensarán.
Pero sí podemos aprender a relacionarnos de una manera diferente con nuestra exigencia.
En terapia para trabajar el perfeccionismo en Viladecans podemos explorar de dónde viene esa necesidad de hacerlo todo bien, qué miedo intenta proteger y cómo está afectando actualmente a tus decisiones, tus relaciones y tu bienestar.
Y hacerlo sin prisas.
Sin juicios.
Sin convertir también la terapia en otra cosa que tengas que hacer “perfectamente”.
A veces, avanzar es la forma más amable de cuidarnos
Me gusta recordar que trabajar el perfeccionismo no significa renunciar a nuestras metas.
Significa poder perseguirlas con más calma.
Seguir siendo una persona responsable sin vivir permanentemente bajo presión.
Cuidar los detalles sin necesitar controlar cada resultado.
Tener ambición sin convertirla en una exigencia constante.
Y permitirnos ser personas reales: con días buenos, días difíciles, aciertos, errores, dudas y aprendizajes.
Si sientes que el perfeccionismo está haciendo que pospongas decisiones, proyectos o cambios importantes, quizá sea un buen momento para detenerte y mirar qué está ocurriendo.
En PsicoVila, Psicología en Viladecans, puedo acompañarte a comprender ese patrón y a construir una manera más flexible y amable de relacionarte contigo.
No necesitas llegar a terapia con todo claro.
No necesitas saber exactamente qué te pasa.
Y tampoco necesitas hacerlo perfecto.
Solo necesitas dar el primer paso.
Si quieres empezar a trabajar tu relación con la exigencia, el miedo al error o la necesidad de hacerlo todo perfecto, puedes agendar una cita conmigo en PsicoVila, Viladecans. Crearemos un espacio tranquilo y seguro desde el que puedas empezar a avanzar a tu propio ritmo.
Porque quizá el objetivo no sea conseguir una vida perfecta.
Quizá sea poder vivirla sin esperar a que lo sea.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de terapia ofrece Nazaret?
Nazaret ofrece un acompañamiento psicológico integrador, combinando terapia breve y coaching estratégico, adaptado a las necesidades de cada persona. Su enfoque se centra en comprender el origen del malestar, identificar patrones que generan bloqueo y activar recursos personales para promover cambios reales y sostenibles. Trabaja especialmente con personas adultas que atraviesan momentos de ansiedad, estrés, dificultades emocionales o procesos vitales complejos.
¿Está especializada en el trabajo con personas adultas?
Sí. Nazaret acompaña principalmente a población adulta, especialmente a personas que sienten dificultad para pedir ayuda, que han sostenido mucho tiempo su malestar en silencio o que presentan altos niveles de autoexigencia y responsabilidad. Su experiencia clínica le permite trabajar con adultos que buscan apoyo psicológico en Viladecans, ofreciendo un espacio seguro, respetuoso y sin juicios.
¿Cómo es una primera sesión de terapia?
La primera sesión tiene un carácter exploratorio. Nazaret escucha la situación actual de la persona, su motivo de consulta y sus expectativas. No es necesario llegar con el problema claramente definido. A partir de este primer encuentro, se valoran conjuntamente los objetivos terapéuticos y el enfoque más adecuado, siempre respetando el ritmo de la persona.
¿Qué duración tienen las sesiones y con qué frecuencia se realizan?
Las sesiones suelen tener una duración aproximada de 45 minutos. La frecuencia se acuerda de forma individualizada, pudiendo ser semanal, quincenal o ajustarse según el momento vital y las necesidades de cada persona. Nazaret prioriza procesos realistas y sostenibles, adaptados al día a día de quienes acuden a consulta.
¿Cuál es el precio de las sesiones de terapia?
El precio es de 65€ / sesión.
¿La terapia breve es adecuada si es la primera vez que se acude a un/a psicólogo/a?
Sí. La terapia breve resulta especialmente adecuada para personas que se inician en un proceso terapéutico, ya que ofrece una estructura clara, objetivos definidos y un acompañamiento respetuoso. Nazaret trabaja con adultos que acuden por primera vez a terapia en Viladecans, cuidando que la experiencia sea cercana y comprensible.
¿Qué diferencia hay entre terapia psicológica y coaching estratégico?
La terapia psicológica se centra en el bienestar emocional, la comprensión del malestar y la regulación emocional. El coaching estratégico, integrado en el proceso, ayuda a clarificar objetivos, tomar decisiones y generar cambios prácticos. Nazaret combina ambos enfoques para ofrecer un acompañamiento completo, adaptado a cada situación personal.
¿Dónde se encuentra el centro PsicoVila?
PsicoVila está ubicado en Viladecans, en un entorno accesible y tranquilo, pensado para ofrecer un espacio de calma y confidencialidad. El centro cuenta con salas cuidadas que favorecen la seguridad y el bienestar durante las sesiones.
¿Cómo se puede solicitar una cita con Nazaret?
La cita puede solicitarse contactando directamente con PsicoVila por WhatsApp, teléfono, correo electrónico o a través de los canales habilitados en la web.
RESERVAS: https://app.lapsula.com/book/PSICOVILA
☎️ +34 930 47 40 26
📧 info@psicologoviladecans.es
📌 Carrer de Sant Marià, 92, DESPACHO 2. 08840 Viladecans, Barcelona.

Conoce la historia de Nazaret
Yo soy Nazaret
Nazaret Yeste Vílchez, Coach especializada en Intervención Estratégica Breve de carácter no sanitario y no clínico
Hola soy Nazaret, terapeuta especializada en Terapia Breve Estratégica y acompaño a adultos y adolescentes que necesitan gestionar problemáticas del todo habituales, desde estrés, crisis de ansiedad y fobias hasta dificultades familiares o de pareja. A través de intervenciones rápidas y efectivas, buscamos convertir los problemas emocionales en recursos con ejercicios pragmáticos y objetivos alcanzables. En este tipo de terapia, el paciente se involucra a nivel práctico para que el baile de la terapia sea rítmico, bonito y, por qué no, agradable. Lo bueno, si breve, ¡dos veces bueno!. Perfil formativo-profesional LINKEDING








